JIBRIL
POR RICARDO MEYER
Ahora voy a hacer lo que me plazca.
Que a veces el hijo debe morir para que el padre reciba sus tributos.
Tributos repartidos entre sus múltiples virtudes y potestades,
Cuyo heraldo y portavoz: yo soy.
Yo deposité la semilla que creo fe
En aquella samaritana que dio a luz en Belén.
Yo fui quien apareció y dictó
Los misterios prodigios a aquel árabe predicador.
Que la mentira espetada se la lleva el viento y se disuelve.
La mentira que se escribe el paso del tiempo trasciende;
Crece y crece entre los que la mal interpretan
Y crece aun más en quienes creen saber interpretarlas.
Que los misterios del cielo, el infierno, y lo que hay en el medio
Se reducen todo a polvo, fuego y mentiras.
Que los tres reinos representan tres panteones
Que adoran a un Señor embustero que desahució a los otros Señores.
Ese Señor es mi fuerza y mi nombre proviene de El
Y el fruto no cae muy lejos del árbol, como sabes bien.
